En el proyecto de Ley del Presupuesto Nacional para 2017, el Gobierno estipuló pautas optimistas que se sustentan, fundamentalmente, en las estimaciones de una inflación en descenso durante el año que viene. La iniciativa oficial prevé un gasto total superior a los $ 2.360.000 millones. De este monto, más del 60% de los recursos se destinarán a servicios sociales y a un ambicioso programa de obras publicas que, según la iniciativa, se desarrollará en todo el país. El otro 10% se orientará a la deuda pública.

El programa presupuestario tiene como prioridad las políticas sociales, para alcanzar el objetivo de “Pobreza Cero”. Para lograrlo, el Estado prevé una ampliación de las coberturas mediante asignaciones familiares, pensiones no contributivas y becas educativas, entre otras ayudas. Sin embargo, según analistas privados, el proyecto tiene algunos nubarrones, ya que no avanza en estrategias para reducir el déficit fiscal, uno de los principales problemas de las cuentas públicas.

Otro de los puntos que el Gobierno subrayó en el Presupuesto de 2017 es la continuidad del Programa de Reparación Histórica para Jubilados y Pensionados, mediante el cual el Estado saldará deudas de haberes previsionales. Además, pone énfasis en el desarrollo del Plan Belgrano, el programa de obras públicas con el cual se apunta a reactivar las economías y a generar empleo en el norte del país. Aquí se estipulan inversiones en infraestructura de transporte para recuperar el ferrocarril y para transformar en autopistas las rutas nacionales 9 y 34.

En cuanto a la política tarifaria, el Presupuesto mencione subvenciones a las tarifas de los servicios de transporte, de gas y de agua. No obstante, prevé una reasignación de subsidios y una reestructuración paulatina del sistema de precios de los servicios esenciales.

Por otro lado, la iniciativa incluye estrategias de desarrollo económico, enfocadas en las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMe). Para ello, se establecen medidas de alivio impositivo. Algunas de ellas, como la liquidación del IVA cada 90 días en lugar de cada 30, ya se pusieron en marcha. Además, para 2017, el Estado se compromete a promover un paquete legislativo que deduzca del 8% de la inversión de las PyMe sobre el Impuesto a las Ganancias, con un tope del 2% de las ventas comerciales.

En las previsiones para este año, el Presupuesto reconoce una caída del 1,5% en el Producto Bruto Interno (PBI) nacional, que se explica por la contracción del consumo, de la inversión y de las exportaciones. A partir de 2017, el Gobierno estima que las medidas para reordenar la macroeconomía permitirán una recuperación de la actividad. En relación al consumo, el proyecto presupuestario remarca que con una inflación decreciente, se recuperará el poder adquisitivo de los salarios, lo cual se reimpulsará la demanda.